El puente de Carlos se empezó a construir en 1357, a las 5:31 de la mañana del 9 de julio, una fecha que Carlos IV eligió porque formaba un palíndromo perfecto: 1357-9-7-5-31. Ese capricho numerológico buscaba proteger el puente, y vaya si funcionó: lleva más de seis siglos en pie pese a las inundaciones del Moldava. La obra se terminó en 1402 con huevos como ingrediente secreto: los mezclaron con el mortero para darle más resistencia. Hasta 1841 fue el único paso entre las dos orillas de Praga, y sus 30 estatuas barrocas siguen vigilando el río.
Audioguía Praga
Tella es una audioguía gratuita para cualquier lugar de la Tierra. Estos son 30 lugares de Praga que merecen una historia. Abre uno en el mapa y escúchala en español, o llévate la app de Android a pasear y deja que te cuente lo que vas viendo.

Lugares que merecen una historia

Universidad Carolina de Praga
universidad fundada en 1348 en Praga actualmente en la República Checa

Biblioteca Nacional de la República Checa
central library of the Czech Republic

Casa Danzante
edificio deconstructivista en Praga

Plaza de la Ciudad Vieja
plaza histórica situada en la Ciudad Vieja de Praga en la República Checa
El reloj astronómico lleva contando las horas desde 1410, pero la plaza nunca ha sido solo un punto de encuentro: aquí se ejecutaron a 27 líderes protestantes tras la batalla de la Montaña Blanca. Sus escudos cuelgan aún en el Ayuntamiento Viejo. En el centro está Jan Hus, quemado vivo en 1415, cuya estatua fue erigida en 1915 para marcar los quinientos años de su muerte. En Navidad, la plaza se llena de puestos de mercado y el Týn se alza con sus torres góticas sobre el gentío.
Photo: A.Savin · FAL

iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn
iglesia en la ciudad vieja de Praga
En el siglo XVII, las campanas de esta iglesia doblaron durante horas para celebrar una falsa noticia: que Praga se había librado de los suecos. Fue la iglesia de Nuestra Señora ante Týn, la silueta gótica que domina la Plaza de la Ciudad Vieja con sus dos torres de ochenta metros, rematadas por cuatro pequeñas agujas. Su construcción empezó a mediados del siglo XIV y se prolongó durante casi doscientos años. Dentro se guarda el órgano más antiguo de Praga. Una de las casas adosadas a la fachada fue la escuela de Týn, donde estudió el reformador Jan Hus.
Photo: A.Savin · FAL

Galería Nacional de Praga
art museum in Prague, Czechia

Torre de Televisión de Žižkov
TV tower in Prague, Czech Republic

Torre de la Pólvora
tower in Prague, Czech Republic
La Prašná brána no guarda pólvora desde hace siglos, pero el nombre se le quedó pegado cuando en el siglo XVII empezó a usarse como almacén de ese material. La torre nació como una de las trece puertas de la muralla de la Ciudad Vieja, encargada por el rey Vladislao II en 1475. Su primer arquitecto, Matěj Rejsek, la dejó inacabada, y durante más de cuatrocientos años lució un remate provisional. No fue hasta finales del siglo XIX que Josef Mocker la completó con el tejado neogótico que hoy la corona.
Photo: Hans Peter Schaefer, http://www.reserv-a-rt.de · CC BY-SA 3.0

Callejón del oro
calle de Praga ubicada al lado del Castillo de Praga

Clementinum
building complex in Prague, currently used as library
El Clementinum guarda la sala de biblioteca más hermosa del mundo según muchos: el Salón Barroco, con frescos de Jan Hiebl y globos terráqueos antiguos. Los jesuitas lo construyeron en el siglo XVI sobre un antiguo convento dominico, y lo convirtieron en su gran centro de estudios en Bohemia. Hasta trajeron a Kepler y a Tycho Brahe, que midió aquí las posiciones de las estrellas. Hoy sigue siendo la sede de la Biblioteca Nacional Checa, reconocida por la Unesco en 2005.
Photo: VitVit · CC BY-SA 4.0

basílica de San Jorge de Praga
church in Prague, Czech Republic

Iglesia de San Nicolás (Malá Strana)
church in Prague in Malá Strana neighborhood
La iglesia de San Nicolás tardó más de cincuenta años en construirse, y tres generaciones de la misma familia de arquitectos la fueron levantando entre 1704 y 1755. Su cúpula de cobre y su campanario dominan la Malá Strana, y en su interior hay un órgano en el que Mozart tocó durante su estancia en Praga. La iglesia anterior, gótica del siglo XIII, desapareció para dejar sitio a este exponente máximo del barroco praguense.
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